Santiago, 3 de julio de 2026. Ante las medidas anti trabajadores y el desmantelamiento de los derechos laborales por parte del gobierno, la Central Autónoma de Trabajadores y Trabajadoras de Chile – CAT manifiesta su preocupación y molestia, ya que estamos observando una ofensiva política y económica que atenta de forma directa contra los derechos de los trabajadores y trabajadoras. Bajo la promesa de una supuesta «modernización» y falsas soluciones al desempleo estructural —con una tasa de desocupación del 9,1% e informalidad del 26,5%—, el Gobierno pretende sepultar conquistas fundamentales de nuestro marco laboral.
El gobierno intenta hacer creer que está preocupado por el desempleo, pero en todas las medidas anunciadas que se conocen no hay ninguna propuesta de generación de empleo, ninguna. Hoy es necesaria y urgente la construcción de infraestructura, que tanta falta le hace al país, como reparación de escuelas, mejoramiento de calles, pavimentos, ampliación de carreteras, alcantarillado en múltiples comunas, etc.
Frente a la agenda legislativa y regulatoria que se promueve desde el Ejecutivo, la CAT se declara en estado de alerta y manifiesta su más enérgico rechazo a la reforma laboral pro empresarial:
1. La falsa indemnización «a todo evento»
El Ejecutivo, por medio del Ministro del Trabajo, Tomás Rau, promueve la sustitución del actual régimen de Indemnización por Años de Servicio (IAS) por un fondo financiado con un 1,8% patronal. El argumento engañoso de beneficiar a quien renuncia esconde el verdadero propósito: abaratar el despido y traspasar el riesgo directamente a los trabajadores.
Confiscación de la antigüedad laboral: un trabajador despedido tras 10 años de esfuerzo (con sueldo de aprox. $1.000.000) hoy recibe $10.000.000 como indemnización. Con la propuesta del Gobierno, su fondo acumulado apenas rozaría los $2.200.000. ¡Un despojo del 78% de su patrimonio acumulado!
Al calcularse los aportes sobre sueldos históricos de cada época y no sobre la última remuneración, las trayectorias de superación serán severamente penalizadas. Un trabajador con 12 años de servicio que llegó a alcanzar un sueldo de $1.500.000 pasará de cobrar $16.500.000 a recibir escasamente un fondo acumulado levemente superior a los $2.500.000, perdiendo cerca del 85% de lo que le corresponde en derecho.
2. Mutilación de la Ley de 40 Horas: el «promedio anual»
No conformes con vulnerar las indemnizaciones, la administración de Kast prepara modificaciones para desnaturalizar la Ley de 40 Horas de jornada laboral semanal. Pretenden ampliar el actual margen de distribución (que permite ciclos de hasta cuatro semanas) hacia un promedio anual, siguiendo los planteamientos económicos del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz.
Denunciamos que medir la jornada en un promedio anual significa, en la práctica, facultar a las empresas para sobreexplotar legalmente a la fuerza laboral durante los meses de alta demanda, extinguiendo el descanso efectivo y evadiendo el pago correspondiente de horas extraordinarias. Es una medida diseñada a la medida de los grandes capitales de los sectores agrícola y turístico, a expensas de la salud física, mental y la vida familiar de las y los trabajadores.
3. Jornada por hora
Respaldados por los gremios empresariales, las autoridades buscan reflotar un proyecto para instaurar la jornada por hora. Intentan camuflar esta desprotección bajo el lema de la «adaptabilidad laboral del siglo XXI».
Nuestra Central sostiene con firmeza que el trabajo por horas fragmenta la estabilidad en el empleo, precariza la previsión social y condena a los sectores más vulnerables a la intermitencia laboral, debilitando directamente los derechos colectivos y la organización sindical formal.
Advertimos que la supuesta garantía de que este cambio «solo regiría para contratos nuevos» es un engaño divisorio. Su única finalidad real es segmentar a los trabajadores en categorías desiguales, incentivando el despido sistemático de la mano de obra antigua para su posterior reemplazo por nuevos contratos desprotegidos y ultraprecarizados.
Ante este escenario de desmantelamiento de los derechos laborales, hacemos un llamado fraterno, pero firme, a todos los sindicatos, federaciones, confederaciones, asociaciones y centrales sindicales del país, a declararse en estado de alerta y asambleas permanentes. Nos mantendremos vigilantes, activos y movilizados para defender nuestros derechos laborales y evitar que se consoliden medidas anti trabajadores disfrazadas de modernidad.
Hoy la unidad de la clase trabajadora es una urgencia. Hacemos un llamado a dialogar, unirnos y ser una sola voz.
Consejo Directivo Nacional
